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La obra de la semana #135

Fiestas de la Primavera. Ayuntamiento de Barcelona
Lunes, 25 Marzo, 2019

La obra de la semana es la medalla 'Fiestas de la primavera. Ayuntamiento de Barcelona' (1910), del escultor modernista Eusebi Arnau (1864-1933).

Eusebi Arnau es uno de los escultores más destacados del Modernismo catalán, conocido sobre todo por su obra aplicada a la arquitectura, con contribuciones emblemáticas como los capiteles de la fachada de la Casa Amatller o las figuras femeninas con instrumentos musicales del escenario del Palau de la Música. A pesar de la relevancia de su obra esculpida, sin embargo, la aportación más singular y significativa de Arnau al Modernismo son sus creaciones en el campo de la medalla, unos diseños de gran calidad y originalidad que han hecho que sea considerado el mejor medallista catalán de finales del siglo XX. Ningún otro escultor contemporáneo supo trasladar tan bien como él la estética modernista a estos relieves de pequeñas dimensiones.

La introducción de Eusebi Arnau en el género de la medalla fue precoz: en 1888, con sólo 24 años, ganó el concurso para hacer las dos medallas oficiales de la Exposición Internacional de Barcelona. Este primer premio le dio un reconocimiento como medallista que aún no había conseguido como escultor, y lo alentó a seguir trabajando en este campo. A partir de ese momento, sus contribuciones al género de la medalla serán constantes y sostenidas, acaparando buena parte de los encargos oficiales con diseños siempre muy elaborados y con un nivel medio de calidad muy notable. En cuanto al estilo, Arnau irá introduciendo de manera moderada y progresiva los cambios de gusto, estética y contenidos que supondrá la irrupción del Modernismo.

La medalla conmemorativa que presentamos hoy es un buen ejemplo de los diseños más plenamente modernistas que Eusebi Arnau concibió en su etapa de madurez artística. Para recordar las fiestas de primavera que el Ayuntamiento de Barcelona organizó con un gran despliegue en 1910, el escultor optó por situar, en el anverso, dos figuras alegóricas que sintetizan el espíritu de la celebración: el dios Mercurio, mensajero divino y protector del comercio, que lleva en la mano una lámpara incandescente radiante, y una figura femenina con una guirnalda de flores que representa la estación de la Primavera. Ambos personajes, acompañados por un avión y una rueda dentada propia de la industria, simbolizan la voluntad de progreso y modernidad que inspiró la celebración de las fiestas. En el reverso, como corresponde a una medalla de promoción pública, encontramos el escudo del Ayuntamiento de Barcelona, ​​la institución impulsora, que Arnau amoldarse a los límites circulares de la medalla.

En cuanto al estilo, la medalla destaca por el relieve especialmente bajo de las figuras, una auténtica exhibición de virtuosismo por parte del autor, y por las formas desdibujadas y vibrantes de la anatomía y la ropa de los personajes, claramente deudores de la estética modernista.

Más información de la obra, aquí.

Martí Casas i Payàs (@Tinet2puntzero)