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La obra de la setmana #146

La odalisca
Viernes, 7 Junio, 2019

La obra de la semana es 'La odalisca' (Roma, 1861), del pintor Mariano Fortuny (1838-74).

'La odalisca' es una de las obras maestras de los primeros años de trayectoria de Marià Fortuny, realizada cuando el célebre pintor reusense completaba su formación en Roma gracias a una pensión de la Diputación de Barcelona. Es también una de sus primeras pinturas de temática orientalista, un género que el Romanticismo había puesto de moda en toda Europa y que él cultivará intensamente en los años centrales de su corta carrera. De entre todos los artistas europeos que en algún momento u otro trataron esta materia, Fortuny fue seguramente uno de los que tenía un conocimiento más profundo de la vida y las costumbres del mundo islámico. Gracias al importante encargo que le hizo en 1859 la Diputación de Barcelona para que inmortalizara las hazañas de los soldados voluntarios catalanes en la Guerra de África, el pintor reusense hizo varios viajes a Marruecos donde pudo conocer la realidad del país y representar de manera bastante fidedigna la manera de vivir, vestir y relacionarse de las poblaciones árabes de la zona.

La obra que presentamos esta semana fue pintada en Roma después del primer viaje de Fortuny a Marruecos y después de que el artista pasara por Madrid y París para buscar inspiración para los cuadros de batalla que le había encargado la Diputación. A pesar de que el pintor ya había entrado en contacto con el mundo islámico, 'La odalisca' sorprende por la manera tópica y estereotipada que ha elegido el autor para acercarse a la sociedad oriental. En concreto, Fortuny ha querido inmortalizar aquí el mito del harén, el pabellón del palacio de los sultanes donde residían sus mujeres y concubinas, que los artistas occidentales habían imaginado y presentado como un paraíso sensual y hedonista donde los monarcas islámicos gozaban sin límites los placeres de la carne.

Para ambientarnos en este mundo irreal, Fortuny nos muestra a primer término la odalisca del título estirada y totalmente desnuda, iluminada por un potente foco de luz y adornada sólo con algunas joyas que acentúan la desnudez y la sensualidad. La mujer exhibe su cuerpo sin pudor ante un hombre de piel morena vestido con ropas orientales que toca un instrumento de cuerda a la derecha de la escena. El exotismo, sensualidad y voluptuosidad de la composición no se inspira en ningún caso en la realidad conocida en el norte de África sino en la literatura y en la pintura románticas, como la famosa 'Gran odalisca' de Jean Auguste Dominique Ingres y, sobre todo, en la 'Mujer dormida' de Eduardo Rosales.

'La odalisca', pintura al óleo sobre cartón, fue la primera obra que Marià Fortuny envió a la Diputación como muestra de todo lo que el artista había aprendido en Roma gracias a su pensión. El envío de una obra de esta temática no estaba prevista y la escena elegida por el artista causó cierto escándalo en la Barcelona de la época, a pesar de que todos los críticos elogiaron la gran calidad pictórica de la composición .

El género del orientalismo, que también practicó en sus inicios el pintor Antoni Fabrés, del que actualmente se puede ver una exposición en las salas del Museu Nacional, será el tema protagonista de la visita del mes de este fin de semana , titulada 'el mito del harén'. ¡No os la perdáis!

Más información de la obra, aquí.

Martí Casas i Payàs (@Tinet2puntzero)