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Obra de la semana #178

Retrat de Camil·la Fabra
Lunes, 17 Febrero, 2020

La obra de la semana es el 'Retrato de Camil·la Fabra' (1890), del escultor Venanci Vallmitjana y Barbany (1830-1919).

El busto esculpido de la joven Camil·la Fabra es un testigo paradigmático de la tipología de retrato burgués que predominaba en Cataluña a finales del siglo XIX. Cortado en un mármol blanquísimo que no se encuentra en Cataluña y que fue traído seguramente de Carrara, en Italia, el retrato de de Camil·la, elegantemente vestida con una pieza de cuello muy trabajado y escote bastante generoso, constituye la imagen perfecta de una mujer de la alta sociedad barcelonesa.

La familia Fabra

La retratada, Camil·la Fabra y Puig, era hija de una de las grandes alcurnias catalanas dedicadas a la industria textil, uno de los principales motores económicos del país. Su padre, Camil Fabra, fue pionero en la elaboración de redes de pesca con hilo de lino y más tarde también se dedicó a la fabricación de hilos de algodón para coser. También fue diputado en el Congreso, senador y, durante unos meses, alcalde de Barcelona. Fue también un importante mecenas. Gracias a su legado se pudo construir el Observatorio Fabra, que lleva su nombre.

Los hermanos de Camil·la, Ferran y y Romà Fabra y Puig, sucederán su padre al frente del negocio y serán los fundadores de la empresa Fabra y Coats, una de las más importantes del sector textil, situada en el barrio de San Andreu de Barcelona. Ferran, además, siguió los pasos de su padre en el mundo de la política y también será diputado, senador y alcalde de Barcelona. Toda la familia tuvo buenas relaciones con la monarquía y consiguieron ennoblecerse gracias a la concesión de títulos. 

Camil·la será nombrada dama de la Orden de las Damas Nobles de la reina Maria Luísa, una distinción reservada únicamente a mujeres. Su hermano mayor, Ferran, mantendrá el título de marqués de Alella concedido a su padre, mientras que Romà será nombrado primer marqués del Masnou.

El encargo a Vallmitjana

El busto de Camil·la Fabra fue encargado a Venanci Vallmitjana y Barbany, uno de los mejores escultores catalanes del siglo XIX y uno de los principales impulsores del realismo en el campo de la escultura. El retrato es una obra maestra de la etapa de madurez del artista, cuando ya disfrutaba de un gran prestigio y reconocimiento después de una larga y dilatada carrera. La elegancia del busto y la delicadeza con que está tallado ponen de manifiesto la gran calidad artística de Vallmitjana.

El año pasado hizo cien años de la muerte de Venanci y divereses instituciones han impulsado la celebración del Año Vallmitjana. Con motivo de esta conmemoración, este mes los Amics del Museu Nacional harán dos visitas para conocer mejor la obra de esta familia de escultores, una en las salas del Museu Nacional y otra por el centro de Barcelona. ¡No os las podéis perder!

Más información de la obra, aquí.

Martí Casas i Payàs (@Tinet2puntzero)