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Obra de la semana #209

Hombre de circo
Lunes, 2 Noviembre, 2020

La obra de la semana es 'Hombre de circo' (hacia 1930), del escultor Josep Granyer i Giralt (1899-1983.

'Hombre de circo' forma parte de un grupo de seis esculturas de técnica muy singular diseñadas por el escultor Josep Granyer. Este artista barcelonés de sólida trayectoria y estilo muy personal se forma en la ciudad durante la época del Noucentisme y a partir de 1917 se vincula al grupo de los Evolucionistas, un colectivo que recoge y hace suyo el espíritu clásico y mediterráneo del arte noucentista pero intentará renovarlo y actualizarlo tímidamente bajo la inspiración de las corrientes de vanguardia europeos. En el caso de Granyer, esto se traducirá en una escultura figurativa muy geométrica de líneas simples y depuradas, que llama la atención tanto por su trabajada volumetría como por la fina ironía que desprenden muchas de las composiciones, especialmente las protagonizadas por animales personificados , una de sus aportaciones más singulares.

Como su título indica, la escultura que presentamos nos muestra un hombre de circo, probablemente un acróbata, que se dirige al público con los brazos abiertos, quizás como gesto de presentación o como postura final después de completar su actuación. La figura, perfectamente moldeada, nos muestra el cuerpo atlético y vigoroso del gimnasta. Lo que llama más la atención de la escultura, sin embargo, es su coloración llamativa y atrevida, que combina dos tonos muy agresivos y contrastados, el negro y el rojo, para evocar la ropa de colores vivos y llamativos que acostumbraban a llevar los hombres de circo en esta época. Este cromatismo tan sorprendente, que da a la obra una apariencia lujosa y sofisticada, es el elemento que convierte realmente la figura en un hombre de circo (sin podría ser simplemente un atleta o un nadador) y es donde radica la singularidad técnica de la escultura.

Los colores llamativos de 'Hombre de circo' se han conseguido aplicando la técnica del lacado japonés o urushi sobre la escultura fundida previamente en bronce a la cera perdida. Este acabado tan singular fue llevado y desarrollado en Cataluña por Ramon Sarsanedas y Pedro Brugués a través de la marca 'Lacas Sakura'. Sus impulsores aseguraban que eran los primeros que aplicaban esta técnica en Europa sobre esculturas fundidas en bronce. Para dar a conocer y poder ofrecer productos de calidad, Sarsanedas y Brugués pidieron a diferentes escultores que elaboraran propuestas que pudieran ser terminadas con este lacado. En la exposición que Sakura hizo en la Sala Parés en diciembre de 1931, varios críticos destacaron que José Granyer era el artista que mejor había sabido sacar provecho de esta técnica, escogiendo temas que resultaban especialmente oportunos, como éste 'Home de circo', la' Cantadora' que también se conserva en el Museu Nacional o una 'Pantera' negra que fue especialmente celebrada. De hecho, Granyer es uno de los artistas de quienes se llevaron a cabo más proyectos, concretamente seis. El acabado brillante y sofisticado del lacado, unido a las formas sinuosas y elegantes de la escultura de Granyer, convierten a estas obras en un espléndido testimonio de la estética 'Art Déco' en Cataluña.

Ahora hace un año que la escultura 'Hombre de circo' de Josep Granyer se encuentra expuesta en la sala 74 de la colección de Art Modern del museo, dedicada a la 'Vida moderna' de los años veinte y treinta del siglo XX . Si aún no la han visto, ¡aprovechen que el museo está abierto y vengan a visitarla!

 

Más información de la obra, aquí.

Martí Casas i Payàs (@Tinet2puntzero)