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Obra de la semana #210

La galería
Lunes, 9 Noviembre, 2020

La obra de la semana es 'La galería' (1928), del pintor, ninotaire y crítico de arte Feliu Elias y Bracons (1878-1948).

'La galería' es una de las pinturas más emblemáticas y representativas del arte catalán de los años veinte y treinta del siglo XX. Su autor, Feliu Elias, supo plasmar la esencia de su estilo pictórico, convirtiéndola en una de las mejores obras de su producción. La pintura es solo una de las vertientes de este creador polifacético, que en su época no dejó nunca indiferente a nadie. Bajo el pseudónimo 'Apa', Elias desplegó una intensa actividad como humorista gráfico que le otorgó una gran popularidad. En su faceta de ninotaire, fundó el semanario satírico 'Papitu' y colaboró en casi todas las revistas de humor del momento. Los artistas de su tiempo lo conocían sobre todo por sus duras y temibles críticas artísticas que firmaba con el pseudónimo de Joan Sacs, nombre bajo el cual también publicó diferentes estudios sobre teoría e historia del arte. Esto ha hecho que, junto con Rafael Benet, sea considerado uno de los primeros historiadores del arte catalán contemporáneo. Junto a estas dos actividades con una gran presencia mediática, Elias es autor de una sólida trayectoria como pintor, mucho más discreta y desconocida por el gran público, en que el artista busca plasmar su visión de la modernidad a través de un realismo minucioso, perfeccionista y detallista.

En 'La galería', Feliu Elias nos muestra un hombre joven en el interior de un aposento que observa el exterior en silencio a través de la cristalera de la galería que da título a la obra. El personaje, con la mirada perdida y una expresión seria y melancólica, tiene la cabeza y el hombro apoyados sobre la estructura de madera del gran ventanal y está medio sentado sobre una mesa donde deducimos que ha estado comiendo hasta hace poco. La luz del día que se filtra por los cristales de la galería ilumina el aposento con una claridad tenue y suave que dota el espacio de una atmósfera calma y apagón, como congelada en el tiempo.

Cuando Feliu Elias pintó esta obra ya había dejado atrás la técnica de pinceladas entrecruzadas inspirada en la pintura de Isidre Nonell y aquí opta, en cambio, por pequeñas pinceladas fundidas con las que se esfuerza a representarnos los diferentes objetos y elementos de la escena con una precisión y un realismo casi fotográficos. En este sentido, el personaje masculino y la galería donde se apoya comparten protagonismo con el magnífico bodegón que encontramos en la mesa, donde el artista hace una descripción minuciosa de la silla Thonet, los platos y cubiertos, el pan, el vaso y la botella de vino. El plato decorativo colgado en la pared completa y equilibra la composición y permite a Elias una última exhibición de virtuosismo detallista. A pesar de que la representación del espacio y los objetos no es perfecta y presenta algunos defectos, especialmente en la definición de la perspectiva y la relación entre la silla y la mesa, Feliu Elias consigue trasladar al espectador con gran maestría tanto la textura de los objetos representados como, sobre todo, la incidencia de la luz que los ilumina suavemente.

El realismo quieto y minucioso de Feliu Elias está inspirado en la pintura de la escuela holandesa, especialmente en la figura de Vermeer, y tiene vínculos claros con el movimiento contemporáneo alemán de la Nueva Objetividad, una corriente figurativa y realista surgido como reacción al impresionismo. La pintura de Elias es, por lo tanto, plenamente moderna, y a través de ella el artista intenta definir un estilo propio que se aleje tanto de las vanguardias, que rechazaba, como del Noucentisme mediterráneo que predominaba en Cataluña, al que no quiso nunca adherirse. Su obra detallista y minuciosa no fue muy entendida por sus contemporáneos, que creían que Elias buscaba un perfeccionismo académico pasado de moda. 'La galería', por ejemplo, fue rechazada por el crítico de arte Rafael Benet, que consideraba que el artista se había preocupado demasiado por los aspectos técnicos de la obra y había descuidado otros. Josep Llorens Artigas, a su vez, afirmaba que Elias "confunde lamentablemente la realidad y la materialidad" y consideraba que sus obras ni eran arte ni eran pintura. A pesar de las críticas, Feliu Elias se mantuvo fiel a su arte, a sus principios y a su estilo singular que lo alejaba de todos sus contemporáneos.

'La galería' de Feliu Elias será una de las obras protagonistas de la actividad online que los Amigos ofrecerán este fin de semana, titulada 'La Cataluña de los años treinta. Entre la tradición y la modernidad'. La propuesta irá a cargo de Martí Casas y Payàs, periodista e historiador del arte. Las inscripciones ya están abiertas. ¡No os la perdáis!

 

Más información de la obra, aquí.

Martí Casas i Payàs (@Tinet2puntzero)