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Obra de la semana #211

Frontal de altar de Ix
Lunes, 16 Noviembre, 2020

La obra de la semana es el 'Frontal de altar de Ix', pintado el segundo cuarto del siglo XII por un artista anónimo del taller de la Seu d'Urgell.

El frontal de altar proveniente de la iglesia de Sant Martí de Ix, en la alta Cerdaña, es la primera pieza de esta tipología que entró en la colección del Museu Nacional, donada por un particular en 1889. Los frontales románicos son tablas de madera pintadas con colores vivos mediante la técnica del temple de huevo. Como su nombre indica, se ponían ante el altar para embellecerlo y monumentalizarlo, especialmente en las fechas más señaladas del calendario cristiano. Es un tipo de objeto litúrgico poco habitual en la Europa románica pero que, en cambio, tuvo una gran difusión en la Cataluña de los siglos XII y XIII, hecho que ha propiciado que se hayan conservado más de cincuenta. El frontal de Ix, que presentamos esta semana, se considera uno de los más antiguos, junto con el frontal de los Apóstoles o de la Seu d'Urgell, que también se expone en el Museu Nacional. Estas dos tablas tienen muchas afinidades entre ellas y se considera que son obra del mismo taller o, incluso, del mismo artista.

El frontal de altar de Ix sigue la composición tradicional de los frontales catalanes más antiguos. La tabla está formada por un gran plafón central rodeado de un marco decorado con cenefas, dibujos geométricos y elementos animales y vegetales. El espacio figurativo está dividido en tres calles verticales. En la central, como es habitual, encontramos la representación de Cristo en Majestad o 'Maiestas Domini', inscrita dentro de una doble mandorla de tradición carolingia que solo encontramos en algunos de los frontales más antiguos. La divinidad está sentada sobre la bóveda celeste y reposa los pies desnudos en el mundo terrenal. Siguiendo la iconografía tradicional, el Cristo del Juicio Final sostiene las sagradas escrituras con la mano izquierda y levanta la derecha con gesto de bendecir.

A diferencia del frontal de los Apóstoles, las dos calles laterales están subdivididas en cuatro compartimentos cada uno. De este modo, el artista pudo incluir un mayor número de escenas y de personajes. En seis de las ocho particiones encontramos representados los doce apóstoles, agrupados en parejas de dos. Todos han sido representados con el nimbo o aureola de santidad, van vestidos con túnica y llevan un libro o un pergamino en las manos. De los doce, los únicos que aparecen caracterizados para poder ser identificados son los dos apóstoles principales de Jesús: san Pedro y santo Pablo. Los dos se sitúan al lado derecho de la figura central de la 'Maiestas Domini'. En el compartimento superior vemos a san Pedro, que lleva las claves, y debajo encontramos a Pablo, con la barba y la calva características, pero sin la espada de su martirio.

Los dos compartimentos restantes donde no aparece el apostolado se han reservado para dos escenas de la vida de san Martín de Tours, el santo a quien está dedicada la iglesia donde se encontraba este frontal. En el extremo superior derecho y vemos la escena más conocida de la leyenda de este santo: Martín, que era un soldado romano, se apiada de un pobre que encuentra en el camino, medio muerto de frío, en las puertas de la ciudad de Amiens, y le da la mitad de su capa de militar, que parte con su propia espada. La tradición dice que el pobre era el mismo Jesucristo disfrazado que quiso poner a prueba san Martín. La escena ha acontecido un símbolo y un ejemplo de caridad cristiana. El otro episodio vinculado a la vida de san Martín lo encontramos en el segundo compartimento de la mitad superior de la calle izquierda. Aquí se ha representado uno de los milagros realizados cuando Martín ya era obispo de Tours: el santo, que va tonsurado y lleva el báculo en una mano,

El frontal de altar de Ix es una obra maestra de la pintura románica sobre madera. La tabla nos ha llegado en un estado de conservación excepcional, a pesar de las abrasiones que ha sufrido en el lado superior izquierdo. Los colores de la policromía, obtenidos a partir de pigmentos minerales e inorgánicos, conservan toda su brillantez e intensidad a pesar de haber sido aplicados hace casi 900 años. Esto permite apreciar bien la alternancia de tonalidades que el artista aplica a la tabla para dotar de ritmo y contraste las diferentes escenas. A pesar de que habitualmente se había considerado que los frontales pintados eran próximos a la orfebrería, puesto que eran una alternativa más económica a los que se hacían con materiales nobles, estudios más recientes que se han fijado tanto en la técnica pictórica como en los modelos iconográficos han puesto de manifiesto la estrecha relación que la pintura sobre tabla tiene con la miniatura y con la pintura mural. En el caso concreto del frontal de Ix, su estilo se ha relacionado sobre todo con los frescos de la iglesia de Sant Pere de la Seu d'Urgell, un conjunto de pintura mural que sería contemporáneo de este antipendio y que hoy también se conserva en el Museu Nacional.

El frontal que presentamos esta semana se encuentra en una de las salas del Museu Nacional que acogen el diálogo entre piezas de la colección del museo y obras de arte contemporáneo de la Fundación Suñol en la nueva exposición temporal que abrió al público el pasado viernes. En 'Diálogos intrusos. Todo es presente' veremos diecinueve obras contemporáneas confrontadas con piezas históricas de las salas con las que se presenta algún tipo de afinidad o de contraste, para que los visitantes establezcan vínculos sugerentes y estimulantes entre las obras de arte actual y algunas obras maestras de la colección del Museu Nacional. La podéis ver en las diferentes salas hasta el 7 de noviembre de 2021. ¡No os la perdáis!

Más información de la obra, aquí.

Martí Casas i Payàs (@Tinet2puntzero)