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Diario de la restauración #2

Viernes, 28 Octubre, 2016

Apenas hace un mes os comunicábamos el inicio de la restauración de El violinista, de Pablo Gargallo, que ha sido posible gracias a las aportaciones de la campaña de micromecenazgo que pusimos en marcha el pasado mes de abril.

Después de pruebas y simulacros con la escultura virtual, en el ordenador, y con la maqueta a escala reducida de cera y yeso, este mes de octubre hemos iniciado la intervención sobre la escultura original de Pablo Gargallo, conscientes de que la singularidad de esta obra y las alteraciones que sufre nos conducen a llevar a cabo unas actuaciones in extremis para salvarla.

Siguiendo el programa trazado, la segunda fase de la restauración consiste en el desmontaje de las láminas de plomo que conforman la escultura, que tiene como objetivos, por un lado, liberar el alma interna de madera para sustituirla y, por el otro, facilitar la inserción de las diferentes partes de plomo dentro del reactor de plasma para su tratamiento.

El desmontaje de la escultura ha comenzado por la zona del cabello y, en concreto, por la coronilla, pieza con forma de estrella que hace la función de tapa superior de todo el conjunto. Esta pieza está soldada en las planchas de plomo de la parte inferior, y cubre los clavos y las soldaduras que fijan el resto de piezas en la madera de la cabeza. Los otros fragmentos de cabello están fijados con uno o dos clavos directamente en la madera, o con un clavo en la madera y un cordón de soldadura en otra pieza de plomo, o bien únicamente con soldadura en una pieza vecina.

Para extraer las piezas clavadas se ha separado la cabeza del clavo perforando con una fresa, aunque algunos clavos han podido salir directamente junto con la plancha de plomo haciendo una suave palanca por la parte inferior.

Todas las piezas han sido numeradas, a medida que se han ido desmontando, para poder seguir el orden inverso durante el remontaje. Además, se ha realizado la documentación fotográfica de todas y cada una de las piezas así como sus correspondientes gráficos de las piezas con sus agujeros, tanto originales como nuevos, para que sirvan de referencia a la hora del remontaje, tarea que de otro modo sería muy complicada.

En total, en la cabeza, hemos encontrado 22 clavos tal como habíamos previsto gracias a las radiografías de neutrones, pero en cambio, el número de piezas es superior al que habíamos pronosticado.

Después de extraer el cabello hemos procedido a separar la mano izquierda que sostiene el mango del violín, motivo por el cual hemos tenido que cortar dos puntos de soldadura y reblandecer el adhesivo, aplicado en una intervención anterior, que fijaba la muñeca a la manga. Una vez retirada, se ha visto con mayor claridad la deformación y mala orientación del mango del violín, y se ha podido situar correctamente la mano que, hasta la actualidad, ha estado mal colocada.

En futuros artículos seguiremos compartiendo la evolución de la intervención de la pieza.

Haz click aquí para más información sobre el estado de conservación y la restauración de El violinista

El violinista de Pablo Gargallo

Podéis recordar la propuesta de actuación en el post del blog del Museu Nacional ‘El violinista’ de Pablo Gargallo: una cuestión de incompatibilidad, donde el restaurador Àlex Massalles explica los detalles de la obra, el proceso de estudio y las intervenciones que se han diseñado para restaurarla.