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La obra de la semana #3

Ábside de Santa Eulàlia de Estaon
Lunes, 18 Abril, 2016

La obra de la semana es el ábside de Santa Eulàlia de Estaon, un conjunto de pintura mural románica que data de mediados del siglo XII y proviene de Estaon, uno de los pueblos del Valle de Cardós, en el Pallars Sobirà.
El ciclo mural del ábside de Estaon llama la atención por su gran riqueza iconográfica. Un hecho significativo si tenemos en cuenta que este ábside es de dimensiones bastante modestas en comparación con otros conjuntos murales románicos del Museo Nacional.
En la vuelta absidial de Estaon se ha representado la iconografía habitual que encontramos en la mayoría de los ábsides catalanes. El Cristo en Majestad del Juicio Final domina la escena inscrito dentro de una mandorla. Es flanqueado a ambos lados por un serafín y un querubín, ángeles de seis alas muy habituales en el románico catalán, y por los arcángeles Gabriel y Miguel, vestidos con ropas imperiales bizantinas. La figura de Cristo también está acompañada, arriba y abajo, por los símbolos de los evangelistas. En la parte alta, a la altura de la cabeza encontramos el ángel de Mateo y el águila de Juan, mientras que junto a los pies vemos el buey de Lucas y el león de Marcos. Este último animal llama la atención por sus dimensiones y porque parece más un oso que no un león.
En la mitad inferior del ábside de Estaon, a diferencia de la superior, encontramos un programa iconográfico bastante original. El tradicional apostolado ha sido sustituido, en la parte central, por una representación del bautismo de Cristo por parte de san Juan Bautista. Los acompaña un ángel que sostiene la túnica de Jesús. El resto de personajes del registro central son casi todos femeninos: a la izquierda de la escena del bautismo vemos la Virgen María y santa Eulalia, la mártir titular de la iglesia, mientras que en el otro lado de la ventana central se han representado santa Inés y santa Lucía.
El autor de las pinturas de Estaon es un artista bastante modesto que, aún así, versiona y reproduce con una cierta solvencia unos modelos artísticos de calidad que seguramente se inspiran en los grandes ciclos pirenaicos del círculo de Pedret, como el Burgal o Àneu. El estilo del maestro que trabajó el ábside es claramente diferente del que trabajó a los muros laterales de la iglesia de Estaon. Este otro maestro es el autor de los dos fragmentos de pintura que hace poco han entrado a formar parte de la colección del museo a través de la donación Gallardo y que se pueden ver actualmente en una de las salas de exposiciones temporales.
 

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Martí Casas y Payàs (@Tinet2puntzero