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Obra de la semana #190

Copista en el Museo del Louvre
Lunes, 18 Mayo, 2020

La obra de la semana es 'Copista en el Museo del Louvre' (1897), del pintor y dibujante modernista Isidre Nonell y Monturiol (1872-1911). Con esta obra queremos celebrar el Día Internacional de los Museos.

En el dibujo que presentamos esta semana, Isidre Nonell nos retrata con un punto de ironía una de las actividades que los visitantes con aptitudes artísticas han hecho en los museos desde que nacieron, incluso hoy en día: copiar las obras que les gustan de los artistas del pasado. En el dibujo de Nonell podemos ver un hombre de edad avanzada y traje de una manera elegante que copia en una tela instalada sobre un caballete una obra de arte que no vemos, situada a la derecha, fuera de los límites del papel. Al fondo de la composición, una dama distinguida pasa ante uno de los muros de la sala, donde cuelgan cuadros de grandes dimensiones donde se insinúan escenas figurativas apenas esbozadas.

Isidre Nonell hizo este dibujo durante su primera estancia en París, que duró de febrero de 1897 a julio de 1898. Por las cartas que enviaba a otros artistas y amigos, sabemos que visitaba el Museo del Louvre muy a menudo para buscar inspiración en las obras del pasado. Entonces la presencia de copistas en las salas debía ser mucho más habitual que ahora, puesto que la fotografía todavía no tenía un uso masivo y además no permitía capturar el color. A partir de las situaciones que vería y viviría en el célebre museo parisiense, Nonell concibió este dibujo, que apareció publicado en la primavera del mismo año 1897 en la revista 'La Saeta'. La ilustración, por lo tanto, fue hecha a principios de la estancia del artista en la capital francesa.

Esta primera aventura parisina fue realmente provechosa y prometedora para Nonell, puesto que en los siguientes meses expuso sus obras en varias muestras colectivas y llegó a celebrar una exposición individual compartida con Ricard Canals, un privilegio que otros artistas catalanes que fueron a París no consiguieron nunca. Nonell volvió a Barcelona con aires triunfales y seguro de sí mismo. Pero lo más importante es que aquello que aprendió en la capital francesa cambiaría de manera decisiva su forma de pintar.

Nonell es un gran pintor pero es un dibujante todavía más extraordinario, de los mejores representantes de esta técnica en el arte moderno catalán. Es en sus ilustraciones donde encontramos algunas de las aportaciones más geniales y singulares de toda su producción. A pesar de tratarse de una obra bastante temprana, en 'Copista en el Museo del Louvre' ya vemos algunos de los rasgos que caracterizan los dibujos más originales e icónicos del artista. A parte del tono irónico, presente en casi todas sus ilustraciones, esta pieza también destaca por la riqueza de texturas y técnicas, a pesar de tratarse de un dibujo monocolor. Más allá del lápiz con el que ha trazado las líneas principales de las figuras y el caballete, Nonell ha aplicado tinta aguada y tinta pulverizada. La combinación de estas técnicas permiten al artista dar a las figuras esta apariencia untuosa y volumétrica que también encontraremos un año más tarde en sus famosos 'fregits', unos dibujos tan elaborados que todavía hoy es difícil poder conocer con exactitud las técnicas y materiales que utilizó el artista.

Más información acerca de la obra, aquí.

Martí Casas i Payàs (@Tinet2puntzero)