Usted está aquí

Obra de la semana #191

Playa africana
Lunes, 25 Mayo, 2020

La obra de la semana es 'Playa africana' (hacia 1867), del célebre pintor de Reus, Marià Fortuny y Marsal (1838-1874). Con esta obra queremos conmemorar el Día de África, que se celebra cada 25 de mayo desde 1963.

'Playa africana', que podéis ver en su totalidad aquí, es una de las acuarelas de temática africana más emblemáticas y evocadoras del pintor Marià Fortuny. Está ambientada sobre una vasta playa virgen iluminada por la luz clara e intensa que tanto impresionó el artista cuando llegó a Marruecos. En primer término vemos un largo bastón clavado en la arena. A la derecha hay un grupo de personajes, donde destaca un cabileño encabalgado sobre un animal que podría ser un caballo o un dromedario. Va vestido con una chilaba blanca que se agita con el viento y lleva una espingarda que sostiene en horizontal sobre el lomo de la montura. Todavía más a la derecha vemos un grupo de tres personajes vestidos de blanco, sentados sobre la arena con la cabeza agachada. A la izquierda de la composición, tres caballos guiados por un jinete se adentran en el mar. A pesar de ser una acción desconcertante y sin mucho sentido, se trata, sin duda, de uno de los detalles más poéticos y cautivadores de la acuarela.

Marià Fortuny hizo dos estancias de varios meses en el Marruecos en los años 1860 y 1862 a cargo de la Diputación de Barcelona, que le había encargado varios cuadros de batallas para conmemorar la participación de los voluntarios catalanes en la Guerra de África (1859-1860). Más allá de esta ocupación de cariz bélico y propagandístico, de la cual solo acabaría ejecutando el gran cuadro inacabado dedicado a la 'Batalla de Tetuán', el pintor tuvo la ocasión de recorrer con cierta libertad los territorios alrededor de Tánger y Tetuán y observar y anotar las costumbres y la manera de vivir de sus habitantes. Unas escenas de vida cotidiana que acabará plasmando en varias obras.

La estancia en Marruecos cuando todavía era un artista joven y en plena formación fue fundamental para Fortuny, que quedó cautivado por los paisajes, la gente y sobretodo la luz del norte de África. La cegadora claridad mediterránea dejará una fuerte impronta en su pintura e irá apareciendo en numerosas composiciones posteriores, especialmente en las escenas de temática africana y en los paisajes pintados en Granada y Portici, cerca de Nápoles.

La obra de esta semana transmite muy bien el ambiente y la esencia de la experiencia vivida por Marià Fortuny en el norte de África a pesar de tratarse, sin lugar a dudas, de una composición concebida tiempo después a partir de los numerosos recuerdos y dibujos que el artista había reunido durante las dos estancias en Marruecos. De hecho, tanto la figura montando un animal como el grupo de tres figuras inmóviles a su derecha son presentes en muchas composiciones de temática africana de Fortuny y seguramente son extraídas de apuntes del natural que el artista había hecho. Técnicamente, la acuarela destaca por su ejecución rápida y libre y por la apariencia inacabada e incluso desgarbada de los diferentes detalles y figuras, en una imagen de conjunto marcadamente impresionista para ser una obra realizada en un taller. La libertad y el dinamismo que transmite la acuarela se debe seguramente al hecho que se trata de una composición nacida de la voluntad y la necesidad creativa del artista, y no de ningún encargo concreto.

Más información de la obra, aquí.​

Martí Casas i Payàs (@Tinet2puntzero)