Usted está aquí

Obra de la semana #195

Vista de Barcelona desde una azotea de la Riera de Sant Joan
Lunes, 22 Junio, 2020

La obra de la semana es 'Vista de Barcelona desde una azotea de la Riera de Sant Joan' (1889), del pintor realista Ramon Martí i Alsina (1826-1894).

La pintura que presentamos esta semana es uno de los mejores paisajes del pintor Ramon Martí i Alsina, el principal representante del Realismo en Cataluña. El artista ha retratado desde la azotea de su estudio un bellísimo panorama a vista de pájaro de una parte de la Barcelona antigua actualmente desaparecida, puesto que tanto la casa desde donde se pintó el cuadro como el barrio que se abre en sus pies fueron derribados durante el proceso de apertura de la vía Laietana, la gran avenida rectilínea concebida para conectar el nuevo Eixample con el puerto y el mar, atravesando Ciutat Vella de arriba abajo. A pesar de que esta avenida ya estaba prevista en el Plan Cerdà de 1859, no se impulsó y concretó hasta el año 1899, con el Plan de Refoma Interior de Àngel Baixeras. Por lo tanto, cuando Martí y Alsina inmortalizó esta vista todavía faltaban diez años porque el barrio que se ve fuera definitivamente condenado a desaparecer.

Lo obra 'Vista de Barcelona desde una azotea de la Riera de San Juan' nos muestra, en primer término, la azotea que se menciona en el título, un amplio espacio cuadrangular limitado por dos barandillas donde vemos una mujer vestida de negro con un perro que contempla la misma vista que se observa en el cuadro. Justo debajo de la azotea intuimos el perfil sinuoso de la calle de la Riera de San Juan, una de las vías principales del barrio de Sant Pere, que comunicaba la parte norte de Ciutat Vella con la catedral y el centro de la ciudad. De hecho, el eje vertical que dibujaba esta calle fue tomado como referencia para dibujar el nuevo trazado de la vía Laietana.

A ambos lados de la Riera de San Juan, elevándose sobre el horizonte de azoteas y tejados, despuntan algunos de los grandes monumentos arquitectónicos que se divisaban desde este punto del núcleo antiguo. Al lado izquierdo de la composición sobresale la cúpula con linterna de la iglesia barroca de Santa Marta. Justo debajo se puede entrever el rosetón y la cornisa semicircular de la fachada, que daba a la misma Riera de Sant Joan y es el único elemento arquitectónico que se ha conservado. Santa Marta fue uno de los numerosos monumentos arrasados con la apertura del nuevo vial, pero el arquitecto Lluís Domènech i Montaner salvó las piedras y esculturas que formaban parte de esta singular fachada y las volvió a montar en la puerta de uno de los pabellones del Hospital de Sant Pau, donde todavía se pueden ver. Por otro lado, a la derecha del cuadro se eleva el gran volumen de la catedral, uno de los principales edificios de la ciudad, con los dos campanarios góticos pero todavía sin el característico cimborrio, que no se levantaría hasta principios del siglo XX. A la izquierda de los campanarios, el perfil cuadrangular de la torre del rey Martí y el campanario de la iglesia de los santos Justo y Pastor completan el perfil de la ciudad retratado en el cuadro.

'Vista de Barcelona desde una azotea de la Riera de Sant Joan' es, sin ningún tipo de duda, uno de los paisajes más modernos pintados en Cataluña a finales del siglo XIX. El cuadro nos muestra el impacto que que causó sobre Martí i Alsina el descubrimiento de las obras de los impresionistas, que pudo conocer en una de sus numerosas estancias en París. De hecho, una pintura tan libre y atrevida como ésta en una fecha tan temprana solo se puede entender gracias a la contemplación directa por parte del autor de los revolucionarios paisajes de aquel grupo de artistas franceses. Siguiendo su ejemplo, Martí i Alsina ha resuelto esta vista de una manera rápida y esbozada, concentrando la atención no solo en los perfiles de edificios y tejados, sino sobre todo en la definición de la atmósfera y la impresión que transmite la luz, que ilumina intensamente la mitad izquierda del cuadro mientras deja en penumbra el extremo derecho. La manera magistral como Martí i Alsina define los perfiles arquitectónicos de este paisaje urbano en función del grado de incidencia de la luz es, de hecho, uno de los grandes méritos artísticos de esta obra.

El cuadro que presentamos será una de las obras protagonistas de la sesión de esta semana del ciclo 'Ventanas en el arte. Realidad y metáfora', una de las actividades en línea que han organizado los Amigos para animaros las tardes de este verano. Si todavía no os habéis inscrito ¡no lo dudéis ni un momento: todavía hay plazas disponibles!

Más información de la obra, aquí.

Martí Casas i Payàs (@Tinet2puntzero)