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Obra de la semana #196

Virgen de los "consellers"
Lunes, 29 Junio, 2020

La obra de la semana es la 'Virgen de los "consellers"' (1443-1445), del pintor gótico valenciano Lluís Dalmau (activo entre 1428 y 1461).

La 'Virgen de los "consellers"' es una de las obras más relevantes de la colección de Arte Gótico del Museu Nacional, tanto por su extraordinaria calidad y singularidad como por la detallada documentación que se conserva de todo su proceso de creación. Esta tabla fue encargada por el Consell de Cent de Barcelona para decorar la capilla de la Casa de la Ciutat, una habitación de pequeñas dimensiones actualmente desaparecida. Los consejeros de la capital catalana querían dotar el espacio de una obra emblemática y significativa. A pesar de que en la Barcelona del momento el artista aparentemente mejor posicionado era Jaume Huguet, el encargo recaerá finalmente sobre el pintor de origen valenciano Lluís Dalmau, un creador muy documentado pero del que solo se han conservado unas pocas obras de estilos y calidades muy dispares.

Dalmau tenía que ser un artista muy relevante en la época, puesto que desde los primeros documentos donde es mencionado ya se lo cita como "pintor de la casa del señor rey" y lo vemos cumpliendo diferentes encargos de relevancia cerca del monarca, tanto artísticos como diplomáticos. Entre ellos, el más destacable desde el punto de vista artístico es su viaje a Flandes, donde es enviado por el rey Alfonso el Magnánimo para resolver diferentes asuntos vinculados a su servicio. En esta estancia, que podría haberse alargado varios años, Dalmau pudo conocer con profundidad la pintura naturalista de la escuela flamenca y particularmente la obra del gran creador Jan van Eyck, el estilo y los modelos del cual inspiran claramente muchos de los detalles de la pintura de la 'Virgen María de los Consejeros'. De hecho, los vínculos de Dalmau con la pintura flamenca y particularmente con su capacidad de hacer retratos fieles y realistas podrían haber sido decisivos para su elección en este encargo.


Un retrato grupal

Como su título nos indica, la tabla de la 'Virgen de los "consellers"' nos muestra a María, madre de Jesús, con su hijo sobre el regazo sentado en un trono monumental de madera. La acompañan y la veneran, a ambos lados, los cinco consejeros que entonces formaban el gobierno del Consell de Cent, retratados con sus facciones verdaderas y trajes con las ropas propias de su cargo. A la izquierda de la Virgen María aparecen representados el consejero en jefe, Joan Llull, y los consejeros tercero y quinto, Francesc Llobet y Joan de Junyent. Al lado derecho vemos los consejeros segundo y cuarto, Ramon Savall i Antoni de Vilatorta. A pesar de estar orientados hacia la Virgen María, ninguno la mira directamente, sino que tienen la mirada perdida porque solo pueden ver la divinidad con los ojos del coro. Detrás los dos grupos de consejeros vemos dos figuras santas que los presentan y hacen de mediadores ante la Virgen María. A la izquierda encontramos a santa Eulalia, patrona histórica de la ciudad de Barcelona, con la cruz en forma de aspa. A la derecha vemos a san Andrés, que era el patrón del Consejo de Ciento porque el día de su festividad se hacía la renovación anual del consistorio.


Una tabla de influencia nórdica

Al contrario de lo que era habitual en la pintura gótica catalana de la época, detrás la escena principal de la tabla no encontramos un fondo plano y dorado, sino que se abre una escena ilusionista extraordinaria que combina la arquitectura fingida, el paisaje y la figura humana. Por encima y por detrás del monumental trono de la Virgen María, Lluís Dalmau ha pintado las bóvedas y el ábside de una gran iglesia gótica que es la que acoge la escena que vemos en primer término. De este modo, el pintor creaba la ilusión a los espectadores que la pequeña capilla de la Casa de la Ciutat se ampliaba y se expandía hacia el fondo con una larga nave con cabecera monumental. A ambos lados de esta nave, Dalmau ha representado unos grandes ventanales con tracerías góticas caladas por donde sacan la cabeza dos grupos de cinco ángeles cantores que alaban a la Inmaculada Concepción de María. Detrás de ellos se abre un paisaje profundo y frondoso donde encontramos el perfil de diferentes ciudades, que podrían ser una referencia a la Jerusalén celestial o la representación idealizada de diferentes poblaciones reales.

La presencia de un fondo ilusionista pintado en vez de uno dorado no es la única singularidad e innovación que la 'Virgen de los "consellers"' aporta a la pintura catalana de la época. De acuerdo con lo que era habitual en la pintura flamenca que lo inspira, Dalmau ejecutó la obra con la técnica de la pintura al óleo sobre madera de roble, en vez de la pintura al temple sobre madera de álamo que utilizaban los artistas catalanes contemporáneos. Por otro lado, como ya hemos dicho, tanto la composición como los modelos de las figuras representadas beben claramente de la inspiración flamenca. De hecho, los vínculos de esta pintura catalana con la 'Virgen del canónigo Van der Paele' de Jan van Eyck son muy evidentes. En este sentido, más allá de las extraordinarias calidades de la obra, es evidente que se trata de una pintura excesivamente mimética con los modelos flamencos, donde el pintor Lluís Dalmau ha escondido y diluido su propia personalidad artística para crear una pieza que parece más una pintura nórdica importada que la creación de un artista autóctono que se inspira en esos modelos.

La pintura de la 'Virgen de los "consellers"' será una de las obras protagonistas de la conversación artística Lo sagrado y lo profano: el arte y la música en el mundo medieval, una de las actividades en línea organizadas por los Amigos del Museu Nacional que se hará hoy mismo por la tarde. ¡Todavía estáis a tiempo de inscribiros! ¡No os la perdáis!

Más información de la obra, aquí.

Martí Casas i Payàs (@Tinet2puntzero)